Susana Szwarc, escritora, nació en Quitilipi, Chaco, en 1952.  En la actualidad reside en Buenos Aires. 

Ha publicado los siguientes libros de poesía y narrativa: El artista del sueño y otros cuentos (Tres Tiempos, 1981); En lo separado, poesía (Último Reino, 1988): Trenzas, nouvelle (Legasa, 1991; reeditado en 2016 por Editorial Entropía; en 2019  en alemán con la traducción de Erna Pfeiffer, premio nacional como traductora – con el título de Zöpfe –Das geraube Geheimnis, en la editorail  Löcker Verlag  (Viena, Austria) y traducido al italiano con el nombre de Trecce por la escritora Lucía Cupertino en la editorial Lébeg, Italia;  Bailen las estepas, poesía (De la Flor 1999) y reeditado en 2016 por Ediciones Liliputienses, España. Algunos poemas de dicho libro han sido traducidos al mandarín por el Prof. Chen KAIKIAN, quien formó parte del grupo de hispanistas chinos que contribuyó a la traducción de las obras completas de Borges. También han  sido traducidos  por Cristina Madero poemas de Bailen las estepas al francés, publicados en una antología por la Maison de la poesie en Poitiers,  2010 (Francia); Bárbara dice, poesía (Alción, 2004); traducido al francés por Cristina Madero en edición bilingüe por editorial Abra Pampa Éditions  como Bárbara dit en el año 2013 y por Editorial Polibea, España, 2024;  El azar cruje, cuentos (Catálogos, 2006); Una felicidad liviana, cuentos (Ediciones Ross, 2007); Aves de Paso (Ed. Cilc,2009); La mesa roja (antología de sus cuentos y poemas; Ediciones Desde la gente, 2012); El ojo de Celan (poesía, Editorial Alción, 2013, traducido al italiano por el poeta y traductor Alessio Brandolini  con la selección de Cancillería Argentina y el programa  Sur por Edizioni Fili d´Aquilone en 2016 con el nombre L´occhio di Celan, en 2019 fue publicado por editorial  Polibea, España, en 2026 fue publicado con la traducción  del poeta Tobias Burghardt con el nombre Das auge von Celan, con la colaboración del Programa Sur de Cancillería Argentina; La muertita o la novela que (nouvelle, Editorial La mariposa y la iguana, 2016). La resolana (cuentos reunidos, Editorial Contexto, 2018). Una piedra en el aire, poesía, editado por Fundación Pía de los Pizarro y ediciones Liliputienses (2019, España); Distancia cero (microrrelatos, ediciones Desde la gente, 2020); Caracú, (poesía Ediciones Pixel, 2021); Decir la suerte (poesía reunida, Ed. Contexto, 2021). El libro (no) de los salmos (poesía, Ediciones Hiperión, 2025, España).  

En literatura infantil publicó: Había una vez una gota (1996), Había una vez un circo (1996), Salirse del camino y otros cuentos (1997), bajo el sello Editorial El Quirquincho. Tres gatos locos, Secretaría Cultura de Provincia Chaco (2010). En algún lugar de la mancha, Editorial Lastura, España (2018).

Su obra de teatro Paisaje después de los trenes, se representó en el Teatro Olimpia de Buenos Aires en 1985 bajo la dirección de Guillermo Asencio; Trenzas, el secreto robado, en l994, en el teatro Liberarte bajo la dirección de Irma Paso; Justo en lo perdido, en 2003, en El camarín de las Musas y el Centro Cultural de la Cooperación, bajo la dirección de Irene Rotemberg.   En el 2010 se estrenó en forma de ópera su cuento No camines en el barro, en Carlos Paz, Córdoba, con la composición del músico Cristian Varela. 

Ha participado en las funciones del ciclo Kamishibai, el Teatro de Papel de origen japonés que coordina Amalia Sato, realizando lecturas y adaptaciones de cuentos, en el CCEBA (2006), en Malba (2007), en el Teatro Ecléctico (2007), en la Feria del Libro de Buenos Aires (2007), en el marco de talleres literarios en Chaco (2009) y en otras instituciones como La Biblioteca Nacional (2010-2011), así como en escuelas de Chaco y Corrientes (2014)

Es también autora de varias antologías y sus respectivos estudios preliminares, entre ellas Cuentos Ecológicos (con colaboración de Adolfo Colombres, ediciones Desde la Gente y Unesco, 1996), Mujeres 3, Visiones en el siglo Desde la Gente, (1998); Puentes poéticos, antología de poesía de mujeres de Argentina y España, ediciones Desde la Gente (2018); Libro al Viento "once poetas", antología realizada a través de Dirección Nacional de Asuntos Culturales para Feria del libro de Bogotá (2018). 

Ha participado en Confines, antología en tiempos de riesgo (Ediciones Pixel, 2020). 

En el 2009 ha sido publicada en el libro El hacer poético, elaborado por Julio Ortega y María R.Ribes donde responden a las mismas preguntas diversos autores (entre ellos Juan Gelman, José Watanabe, Reina María Rodríguez, Gioconda Belli), editado por la Universidad Veracruzana, colección Entremares;  cuentos en publicaciones del país y del exterior: La Nación (Bs. As), Clarín (Bs.As.), El Tribuno (Jujuy), Revista Tokonoma (Bs. As.),  Zihender Stern (Salzburgo), Revista Cultura de Veracruz (México), Revista Casa de Las Américas (Cuba), entre otras..

Desde 1985 coordina seminarios y talleres de lectura y escritura en diversas instituciones públicas y privadas, entre ellas, en el Plan de Lectura de la Secretaría de Cultura de la Nación fundado por Hebe Clementi, en la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, Escuela Normal Nº4 de la Ciudad de Buenos Aires, Museo Ricardo Rojas, UBA, Bibliotecas Populares de todo el país; en diversas instituciones de las provincias argentinas (Chaco; Catamarca; Tucumán; Santa Cruz, etc.

Ha recibido diversos premios entre los que se destacan el Primer Premio Nacional Iniciación de Poesía (1987), el Premio Unesco (Buenos Aires, 1984), Premio Antorchas a la Creación Artística (1990), Premio Regional de Novela correspondiente al NEA-Litoral otorgado por la Secretaría de Cultura de la Nación(1993), Primer Premio en el II Concurso Literario XICOATL en la Categoría Cuento, (Salzburgo, Austria, 1994); Tercer Premio en el Concurso Fundación Inca en la categoría Narrativa breve (1995); Premio Único de Poesía de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires (1998), Mención en el Concurso Internacional de Cuentos Julio Cortázar (2003). También ha sido premiada por su producción en Literatura Infantil. Recibió el Premio de Honor en la categoría Libro para niños, otorgado por la Municipalidad de San Miguel de Tucumán (l996) y una Mención de la Fundación Leer (1997). Fue becaria del Fondo Nacional de las Artes, seleccionada por su proyecto de escritura de novela (1995); también por el Subsidio Fondo Creadores del Gobierno Autónomo de la Ciudad de Buenos, por su proyecto de escritura de libro de cuentos (2005). Obtuvo la Beca Circulación del Fondo Nacional de las Artes (2019).

Dentro de su trayectoria internacional se destaca la invitación recibida de parte de “Asuntos Culturales de la Embajada Alemana” (1991) para integrar mesas de lecturas de escritores, así como de Casa de América (España, octubre 2005 y 2006) para coordinar Talleres Literarios de poesía para jóvenes y para participar del "Encuentro de las dos orillas" con la lectura de sus cuentos y poemas. Fue una de las invitadas especiales de la Feria del Libro de La Habana, 2007. Ha sido invitada a la Feria del Libro en Resistencia, Chaco, en 2010, 2011 y 2013. Su cuento “Tres gatos locos” estuvo presente en la Feria del Libro en Frankfurt (2010). Participó del encuentro de poesía Fiplima (Perú) en marzo del 2012. En abril del 2018 en La feria del libro en Bogotá (FILBA). Representó al Centro PEN Argentina en el Congreso Plurilingüismo y Creación organizado por el PEN Internacional en Biel/Bienne, Suiza en el mes de junio 2018. En 2019 fue invitada en el mes de mayo a la Feria del libro de Toledo.  En noviembre 2019 fue invitada a la Feria Internacional del libro en Viena; también ha universidades y librerías de Viena, Innsbruck, Graz en Austria. Formó parte del comité organizador del Festival Latinoamericano de Poesía del Centro Cultural de la Cooperación desde 2016 a 2019.  Es integrante del Centro PEN de Argentina. 

El puente

El ojo de Celan.

Pez. ¿Ves?

Peces iluminan el fondo del mar

El desorden de las relaciones de propiedad

a Guada y José Kózer

Y yo, volví al hospital.

En el largo pasillo repleto esperaba

– esperaba de pie y te leía –.

En un solo movimiento: girar la cabeza la página

un dedo de la mano izquierda,

los anteojos de leer cayeron

– sobre el mosaico –.

Cada pedacito de vidrio mostraba una garza

sin sombra, que empezó a recorrer el pasillo con sus zancos.

De lejos la vi apoyar su lomo

en el vendaje de una pierna. Despacio

me acerqué.

Es mi garza decía – un poco

a los tumbos – pero cada uno deseaba a la sanadora.

Es mía, insistí, riéndome

por las cosquillas que me hacía – garza – en su desorden.

Salieron los médicos al pasillo – salieron por el revuelo –

y llamaron: Garzas.

Nos hicimos

– sombra –.

JABALÍ

Habían llegado los plomeros y miraban la biblioteca. Decían que Borges había tenido en el sótano de su casa un cuerpo de magia. Después vieron el libro “Esma. Fenomenología de la Desaparición” y dijeron que los militares habían hecho lo posible para desprenderse de cuerpos extraños. No les discutí y les ofrecí café. Finalmente eran trabajadores y hacía frío. Pero me puse a llorar. No quería que esa gente estuviera en mi casa. Les pedí que se fueran y me puse a buscar “El dolor” de Vladimir Holan. Necesitaba leerlo, que me abrazara y ese abrazo me hacía llorar más. Pero me distrajo una gillette que estaba como un pétalo entre las páginas.

Cuando era chica me gustaba llevar una gillette en la mano izquierda. Unas amigas me habían enseñado su uso: guardarla en la mano apretada y al acercarse un jabalí, abrir la mano. Era maravilloso llevar esa especie de arma, de adorno, sobre todo porque no había ningún jabalí cerca de mi casa. Sin embargo, una vez me hice una enorme cicatriz en el dedo pulgar. La sangre no dejaba de salir y yo quería ocultarla de los ojos de mis padres. Nunca me gustó dar explicaciones, creo.

Cuerpos extraños no es lo mismo que extraño los cuerpos.

Seguía llorando. Miré el pulgar de la infancia. Había dejado de sangrar y la cicatriz había desaparecido, ¿cuándo? Antes se veía esa línea, ahora la cicatriz estaba sola en la memoria. Sin cuerpo. Sin mancha. A la deriva.

La cabeza sobre la gillete. Me adormecí. Un jabalí gigante se acercaba, era mi oportunidad de usar lo aprendido, pero sabía que estaba en un sueño y que además me había vuelto completamente escéptica como para creer en jabalíes o en la esquelética figura del sentimiento. Sabía – también en el sueño – que este no creer me daba una apariencia de creyente, me volvía bondadosa porque me apiadaba de todos, personas, plantas, animales, piedras. En fin, me apiadaba de mí. Increíblemente la piedad es útil, se puede escuchar todo (todo) con una especie de dulce desdén. En ese “dulce desdén”, el otro se aferra siempre sólo a la dulzura. Entonces, ¿Por qué seguía llorando en el sueño? Dormida, escuché la voz de Holan: “los cementerios crecen y te rebasan debido a la misma muerte”, gritaba muerto y con la botella en la mano. Y dio tres suspiros, se enderezó el cabello. Quería despertarme, ponerme de pie. Estás muerto, le dije, y yo estoy cansada y no me das ninguna pena. Holan se largó a reír: “¿Creés que no soy más mortal que mi cuerpo, querida?” Y agarró una hoja, una lapicera. Escribió: El pensamiento perdido en los ojos del ciervo / reaparece de nuevo en la risa del perro.

Me desperté. Estaba ofendida, me había alejado de mi jabalí.

- ¿hay más vino?

- No

Entonces golpearon a la puerta Isa y Lili.

- Pasábamos por aquí. Vimos la luz. Trajimos vino.

Pusimos la casa en penumbras. Ellas caminaban, Holan suspiraba. Extrañábamos los cuerpos.

Mis amigas se fueron cuando se vaciaron las botellas. El último trago fue para Holan que sacó la gillete de mi mano y la pasó en caricias por la piel del jabalí, mientras decía: “nunca hay bastantes lágrimas”.

– Pero igual tengo hambre – y nos fuimos a buscar el pan.

K

Dicen menos uno

como si otro pudiera

aplastar

su vértigo de cucaracha

antes de hincarse

en letra

o segar el vislumbre

de la mano que cae.